Como nos gustan las historias de superación

Kipkemoi corrió con el dorsal de liebre, y ni él, cuyo contrato fijaba que tenía que llegar al kilómetro 35, se lo acababa de creer. Se irá de Barcelona sumando 10.000 euros por haber ganado por debajo de las dos horas nueve minutos a los 3.000 que le pagaron por hacer de liebre.

Su discapacidad es fruto de las secuelas de una quemadura que sufrió en casa, siendo chaval, y que le afectó el brazo derecho y la cara. “Había corrido medios maratones y me han ido bien, pero no esperaba esta marca. Estoy realmente sorprendido”, contó al bajar del podio.

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